MEDIOCRITY IS A (L) SIN (A)



SIMPLE. Lo que ves es suficiente para entretenerte un rato e impedir que te fijes en que en realidad la chica del dibujo lleva calcetines. Entonces mirarás otra vez y verás que no, no los lleva. SIMPLE.

LA MUSICA DEL MOMENTO

NEXT PAGE, PLEASE.


Te descubres como traba y te ríes. Juegas con ello un rato intentando que no duela. Finalmente, pasas pagina.

LA MÚSICA DEL MOMENTO

ONE CLOUD



Supongo que no soy ni seré la única persona con un nubarrón en la cabeza. Por mucho que llueva, la persona humana sigue estando ahí. La clave esta en la música.
LA MÚSICA DEL MOMENTO

POZO SIN FONDO



Por mucho que fluya, mi interior sigue siendo sólido. Tengo huecos por llenar con nuevas mandalas, esta vez hechas por mi.

LA MÚSICA DEL MOMENTO

TE PLANTAS Y FLORECES


Todo se repite
Es increíble como se reviven esas situaciones que creíamos olvidadas. Es suficiente una foto, un vicio y te golpea. Esa maldita costumbre adquirida, detestada pero no olvidada por su utilidad (o no) nos lleva otra vez a ese lugar. Nos reconocemos ahora en el ayer. Revolución, todo se mueve y algo cambia. Vemos. Segundos para revivir una historia que nos ayuda a matar otra. Otra vez no. Sí. Te descubres igual que antes y todo se limpia. Entonces es cuando todo está claro. Mierda.

Todo vuelve
Cuando estás perdido andas sin rumbo, en círculos. Te agotas recorriendo grandes distancias que no te llevan a ningún lugar, sin embargo, las reconoces, te resultan familiares. Ya hemos estado ahí, una y otra vez, reviviendo y torturándonos. Llorando y desesperando. Riendo e incumpliendo horarios. Sabiendo lo que viene y racionalizando lo inevitable. Los errores, los actos, todo vuelve si no sabemos a dónde vamos. Diferentes nombres y países. Estaturas, colores, aficiones y profesiones pero siempre es lo mismo, siempre es el mismo.

Culturista emocional
Cargas, cadenas, lo que creemos que queremos. Lo que nos duele pero nos gusta. Somos curiosos. Luego lo intentamos de otra manera, pero no, nos aburrimos . Nos dejamos, nos culpamos y maltratamos hasta que creemos que sabemos lo que nos merecemos. Nada. Entonces eso es lo que tenemos, una y otra vez. Ejercicio emocional que, en contra de lo que puede parecer, nada ayuda en esto del bailar. Más fuerte, más protegida, más barreras, más prudencia y finalmente nos inunda la soberbia que nos precipita irremediablemente al error.
Me quedaré sentada.

LA MÚSICA DEL MOMENTO